PROMOCION DEL CUBO ECOLOGICO DE COMPOSTAJE

Las últimas tendencias en las políticas urbanísticas están propiciando la implantación de grandes barrios de viviendas unifamiliares con un espacio dedicado a jardín. Este tipo de conurbaciones es el predominante en nuestras comarcas, lo que confiere a estas comunidades las condiciones ideales para fomentar la práctica doméstica del reciclaje de residuos orgánicos “compostables”, es decir, restos de césped, hojas secas o desechos vegetales de cualquier tipo. En cualquier casa que tenga un espacio de jardín al menos con 3 m2, se puede transformar la basura orgánica en compost mediante el cubo ecológico.
Los efectos de compostar por los particulares pueden parecer modestos, pero es el mejor medio para reducir los volúmenes de desechos que los ayuntamientos deben recoger, transportar y tratar.

Los beneficios que se obtienen son:

Para el ciudadano:

- Bajo coste del cubo y sencillez de manejo.
- Reciclar la basura y reutilizarla.
- Ahorro económico en bolsas de plástico y abonos químicos.
- Obtención de abono natural para el tratamiento de plantas y suelos.
- Comodidad para eliminar desechos orgánicos y de jardín.
- El placer de compostar.

Para el entorno urbano:

- Reduce efectos contaminantes.
- Contribuye directamente a evitar la degradación del medio natural originada por la acumulación de residuos: emisión de gases, contaminación de aguas subterráneas, humos y malos olores, reducción de vertidos…
- Incremento de la conciencia ecológica.
- Disminución de costos en recogida, traslado y tratamiento de estos residuos.

De acuerdo con las experiencias de estas iniciativas medioambientales, tanto en nuestro país como en otros de la U.E., la participación de las instituciones públicas, principalmente los Ayuntamientos, ha sido fundamental en el éxito de estas campañas de sensibilización ecológica y beneficio social.

Las estadísticas indican que se producen entre 1 y 1,5 Kgs. de residuos por habitante y día. Es decir, una ciudad de 50.000 habitantes, genera hasta 75 toneladas diarias de desperdicios. Aproximadamente el 40% de esta basura, unas 30 toneladas, es materia orgánica que se tira y que podría reciclarse en abono mediante el compostaje. La transformación en compost puede hacerse sin fertilizantes químicos y es una técnica crecientemente utilizada en muchos países. Las bacterias y microorganismos transforman los vegetales y los restos de alimentos, así como el papel y los residuos del jardín, en un compuesto enriquecido para abonar la tierra, llamado también humus. Este es el verdadero reciclaje: en origen.

Los índices de participación son muy altos allí donde se han realizado programas educativos o campañas publicitarias y se han ofrecido incentivos para el reciclaje, por ejemplo, reducción de impuestos municipales a los ciudadanos que disminuyen su volumen de residuos a depositar en los contenedores públicos o bien ofrecer a bajo coste los cubos de reciclaje.

En países como Reino Unido, Francia, Dinamarca, Alemania y Holanda están en marcha planes de obtención de compost doméstico. España debe incorporarse a este pelotón de naciones pioneras en resolver de la manera más barata y lógica el problema de la basura.

Enero de 2004.